
El embalse de Mazar, ubicado en la cuenca del río Paute, en el Austro ecuatoriano, alcanzó este lunes su nivel máximo operativo tras semanas de intensas lluvias en la región. De acuerdo con información oficial de la Corporación Eléctrica del Ecuador (CELEC), el nivel del embalse se ubicó en 2.153,16 metros sobre el nivel del mar (msnm) a las 08:00, apenas 16 centímetros por debajo de su cota máxima establecida.
Este repunte se produce luego de que, entre diciembre de 2025 y enero de 2026, el embalse registrara una tendencia descendente, llegando a niveles que amenazaban la operación de las centrales hidroeléctricas. La situación comenzó a revertirse desde la segunda semana de enero, cuando se reportó un ingreso promedio de 10 metros cúbicos por segundo entre el 8 y el 27 del mes, producto de lluvias constantes en el Austro.
Mazar: eje del sistema hidroeléctrico nacional
El embalse de Mazar es considerado clave para la matriz energética del país, no solo por su capacidad de almacenamiento que actualmente se sitúa en 609,59 GWh, sino por su rol como regulador hídrico de las centrales del sistema Paute–Molino. Su nivel mínimo operativo es de 2.098 msnm, pero hay registros de salida de operación incluso con niveles de 2.114 msnm, lo que evidencia la importancia del aumento registrado.
Este fortalecimiento hídrico ocurre en un momento crítico para el país: desde el 22 de enero, Colombia suspendió la exportación de energía eléctrica a Ecuador, en medio de la actual tensión bilateral por la imposición de aranceles del 30 % a productos colombianos. No obstante, el Ministerio de Energía ha asegurado que el país cuenta con capacidad suficiente para abastecer su demanda con generación propia.
La recuperación de Mazar no solo reduce el riesgo de apagones o racionamientos, sino que también refuerza la autonomía energética de Ecuador en un contexto regional complejo.

