
El gobernador de Imbabura, Jorge Ortiz, confirmó la trágica noticia del hallazgo sin vida de Matías David Martínez Almeida, joven reportado como desaparecido desde el 27 de enero. La información fue difundida durante una entrevista en la radio local Satélite.
El cuerpo de la víctima fue localizado en el sector de las minas de El Chamanal, en El Ejido de Caranqui, al sur de la ciudad de Ibarra. Ortiz extendió su solidaridad a la familia y señaló que, según versiones preliminares, la causa de muerte sería estrangulamiento, aunque aclaró que los detalles aún están bajo investigación.
Un detenido tras operativo policial
La Policía Nacional, como parte de las investigaciones, ejecutó un operativo que derivó en la detención de una persona identificada como el conductor de un vehículo Renault Kwid, en el que presuntamente se movilizó Matías antes del crimen.
El automotor fue identificado gracias a registros de videovigilancia. Posteriormente, el conductor fue localizado y aprehendido; el vehículo quedó bajo custodia de las autoridades para fines periciales.
Durante la tarde del lunes se realizó la audiencia de calificación de flagrancia en la Unidad Judicial de Garantías Penales de Ibarra, en la que se legalizó la detención y se dictó prisión preventiva para el único sospechoso hasta el momento. La Fiscalía formuló cargos por el presunto delito de asesinato, tipificado en el artículo 140, numerales 4, 7 y 8 del Código Orgánico Integral Penal (COIP).
El vehículo estaría vinculado a otros delitos
Tras la difusión pública de los videos del caso, varios ciudadanos reconocieron el vehículo, señalándolo como posiblemente involucrado en otros hechos delictivos. Según testimonios, el automotor habría sido utilizado como taxi informal para captar víctimas y, posteriormente, en compañía de otros sujetos, cometer delitos como secuestros exprés, en los que las personas eran amarradas y abandonadas en sectores como Yahuarcocha y la vía a Imbaya.
Las autoridades indicaron que las investigaciones continúan y no se descarta la vinculación de más personas conforme avancen las diligencias.
La comunidad ibarreña, conmocionada por este hecho, ha pedido justicia y mayor control sobre el transporte informal en la ciudad.

