
En un giro sorpresivo para la diplomacia regional, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aceptó actuar como mediador en la disputa comercial y política entre Ecuador y Colombia, tras una solicitud formal del mandatario colombiano Gustavo Petro.
El anuncio fue realizado este martes por el propio Petro, luego de una reunión privada de dos horas en la Casa Blanca, donde pidió al líder estadounidense su intervención para restablecer el diálogo con el presidente ecuatoriano Daniel Noboa, en medio de la creciente tensión por la imposición mutua de aranceles del 30 %.
“Le pedí al presidente Trump que me ayudara… que volviéramos a ser amigos y él dijo: ‘Bueno, voy a llamarlo para tratar de que se reconstruya una triple alianza contra el narcotráfico’”, declaró Petro en entrevista con Caracol Radio. Aunque descartó una “enemistad personal” con Noboa, reconoció que el avance del narcotráfico hacia el sur ha complicado la agenda bilateral de seguridad.
Protestas en la frontera: bloqueos y reclamos binacionales
Mientras tanto, la tensión se trasladó a la frontera terrestre, donde transportistas y comerciantes protagonizaron una protesta pacífica en el puente internacional de Rumichaca, que conecta a Ecuador y Colombia.
La movilización, bautizada como la “Marcha por la dignidad fronteriza”, se originó en la provincia del Carchi y reunió a decenas de camiones de carga pesada y trabajadores del comercio binacional. Los manifestantes bloquearon temporalmente el paso fronterizo, exigiendo el retiro del arancel del 30 % que Ecuador aplica desde el 1 de febrero a productos colombianos, al que denomina “tasa de seguridad”.
La Policía colombiana reforzó los controles en el paso fronterizo, revisando personas y vehículos que intentaban ingresar al Ecuador.
Carlos Bastidas, presidente del Transporte Pesado del Carchi, pidió a ambos gobiernos instalar mesas de diálogo inmediatas. “El comercio exterior no puede ser rehén de decisiones unilaterales. Hay miles de familias que dependen de esta frontera”, advirtió.
Por su parte, el presidente de la Asociación de Camioneros de Ipiales respaldó el llamado a reconsiderar la medida, subrayando los impactos negativos que ya se perciben en el flujo comercial y la economía local.
Un conflicto con efectos regionales
El conflicto arancelario, que comenzó con la medida ecuatoriana impulsada por Noboa en el contexto de una política de seguridad fronteriza, fue respondido por Colombia con acciones espejo, incluyendo la suspensión de exportaciones de energía eléctrica hacia Ecuador.
Ahora, con la posible intervención de Trump como mediador, se abre un nuevo capítulo en esta crisis regional que ya afecta el comercio, la movilidad fronteriza y la estabilidad diplomática entre dos países históricamente aliados.
Ambos gobiernos no han confirmado aún una fecha para el reinicio del diálogo formal.

