El Operador Nacional de Electricidad (Cenace) pidió a empresas privadas del país activar sus sistemas de generación eléctrica autónoma, generalmente alimentados con diésel o gasolina, ante un periodo de alerta por déficit en la producción de energía proveniente de fuentes hídricas.
La disposición consta en un documento fechado el 17 de marzo, en el que se establece que estos equipos operen de lunes a viernes entre las 09:00 y las 23:00, con énfasis en las horas de mayor demanda. Para fines de semana y feriados, se recomienda la generación entre las 18:00 y las 22:00.
El Cenace aclaró que la medida no es obligatoria y que su aplicación dependerá de la capacidad instalada de cada empresa. Hasta el momento, el Ministerio de Ambiente y Energía (MAE) no ha detallado el alcance de esta solicitud ni las acciones complementarias previstas.
Contexto del déficit eléctrico
La decisión responde a una reducción en la generación de la central hidroeléctrica Coca Codo Sinclair y a una menor potencia disponible en el Sistema Nacional Interconectado. Estas condiciones han generado preocupación sobre la capacidad del sistema para cubrir la demanda energética nacional.
En las últimas dos semanas, usuarios han reportado cortes de electricidad no programados en provincias como Pichincha, Guayas, Manabí y Santa Elena. El miércoles 18 de marzo, por ejemplo, se registraron interrupciones en al menos diez barrios del sur de Quito entre las 21:00 y las 23:00, coincidiendo con el pico de consumo eléctrico.
En ese mismo horario también se reportaron cortes en sectores de Guayaquil y Milagro, en la provincia de Guayas, así como en Manta, en Manabí.
Dependencia del sistema hidroeléctrico
La matriz energética de Ecuador depende en más de un 70 % de la generación hidroeléctrica. Entre sus principales infraestructuras se encuentran la central Coca Codo Sinclair, con una capacidad de 1 500 megavatios, y el embalse de Mazar, que abastece a un complejo de tres centrales con una potencia conjunta de 1 757 megavatios.
La disminución en la capacidad operativa de estas instalaciones incrementa la vulnerabilidad del sistema eléctrico nacional. En escenarios anteriores, el país ha recurrido a la importación de energía desde Colombia para cubrir la demanda.
Hasta el momento, las autoridades no han anunciado racionamientos oficiales, aunque el monitoreo del sistema eléctrico se mantiene ante la evolución de las condiciones de generación.

