En una intervención estratégica y sorpresiva, el ministro del Interior, John Reimberg, lideró personalmente el denominado “Operativo Pandora” en el cantón Ibarra, una acción ejecutada en coordinación con la Policía Nacional y enfocada en desarticular focos delictivos y fortalecer la seguridad ciudadana.
El operativo se desarrolló bajo estrictos parámetros de confidencialidad para garantizar su efectividad. Según información oficial, el despliegue fue reservado y no fue notificado previamente a autoridades locales, con el objetivo de evitar posibles filtraciones de información que pudieran afectar los resultados de la intervención.
La acción policial se concentró en sectores conflictivos del centro de Ibarra, previamente identificados por sus altos índices de criminalidad. Durante la intervención, los uniformados realizaron inspecciones en establecimientos comerciales y zonas consideradas críticas.
Como resultado del operativo, se registraron detenciones de ciudadanos en flagrancia, además de controles e inspecciones en locales ubicados en zonas de riesgo. Uno de los principales objetivos de la intervención fue combatir las redes de préstamos ilegales conocidas como “gota a gota”, consideradas una de las principales fuentes de financiamiento de organizaciones delictivas.
Las autoridades informaron que el operativo también incluyó controles técnicos a establecimientos, verificación de documentación y revisión de actividades económicas en sectores priorizados. Estas acciones buscan reducir la presencia de economías ilegales que generan violencia y afectan la seguridad ciudadana.
Desde el Ministerio del Interior se señaló que el objetivo principal del operativo es debilitar las estructuras de financiamiento del crimen organizado y recuperar los espacios públicos para la ciudadanía, especialmente en zonas donde se han identificado actividades ilícitas recurrentes.

