
La situación de la red vial en la provincia de Imbabura refleja el deterioro generalizado de las carreteras en Ecuador, donde apenas una fracción mínima de los 10.000 kilómetros administrados por el Estado se encuentra en condiciones óptimas, según datos del Ministerio de Infraestructura y Transporte (MIT).
A nivel nacional, hasta el cierre de 2025, solo 862 kilómetros de vías estaban en estado óptimo. Aunque el total de carreteras en buenas condiciones alcanza los 3.192 km, la mayoría presenta algún nivel de deterioro: 3.795 km están en estado regular y 2.158 km en mal estado. Esto implica que el 38% de la red vial estatal es regular y el 21% se encuentra en malas condiciones.
El titular del Ministerio de Infraestructura, Transporte y Obras Públicas, Roberto Luque, informó que durante 2025 se contrataron 37 nuevas obras por más de USD 400 millones. Sin embargo, estas acciones no han logrado revertir el deterioro acumulado en los últimos años.
Imbabura, entre las provincias más afectadas
La provincia de Imbabura se ubica entre las más afectadas del país, junto a Sucumbíos. En los últimos tres años, Imbabura ha acumulado 237 kilómetros de vías en mal estado permanente, solo por detrás de Sucumbíos, que registra 380 km.
Con una población cercana al medio millón de habitantes, Imbabura es un eje clave para el comercio, la agricultura, la manufactura y el turismo. Además, cuenta con 333 kilómetros de carreteras bajo administración estatal, entre ellas la estratégica carretera Panamericana o E35, que conecta el flujo comercial desde Colombia a través de Carchi.
Tramos críticos y deterioro acelerado
De acuerdo con los reportes oficiales, la E35 es el único eje vial que se mantiene en condiciones aceptables, aunque no óptimas, con al menos 13 kilómetros en estado regular. En contraste, otras rutas clave como la E10 y la E29 presentan tramos en estado regular o malo.
Entre los sectores más afectados destacan:
- Selva Alegre – Desvío a San José de Minas
- Las Golondrinas – Cielo Verde
- Y la Ibarra – Lita
El deterioro se intensificó desde 2024, cuando el 71% de las vías de la provincia pasó a catalogarse en mal estado, evidenciando una caída significativa en la calidad de la infraestructura vial.
Reducción presupuestaria y factores estructurales
El deterioro de la red vial estatal se ha acentuado desde 2023, al final del gobierno de Guillermo Lasso, y ha continuado durante la administración de Daniel Noboa.
Uno de los factores determinantes es la reducción del presupuesto destinado al mantenimiento vial. Mientras que hasta 2016 se invertían más de USD 600 millones anuales, desde 2019 el monto no supera los USD 200 millones, alcanzando un mínimo histórico de USD 85 millones en 2023.
A esto se suman eventos climáticos recurrentes y desastres naturales que afectan de forma cíclica a la infraestructura, agravando el estado de las carreteras.
Impacto en el desarrollo regional
El deterioro vial en Imbabura no solo afecta la movilidad, sino que también impacta directamente en la competitividad económica, el turismo y el acceso a servicios básicos. La conectividad deficiente encarece el transporte de productos y limita el flujo comercial en una provincia considerada estratégica para el norte del país.
La situación evidencia la necesidad de una intervención sostenida y una política pública que priorice el mantenimiento vial, especialmente en zonas clave como Imbabura, donde la infraestructura carretera es fundamental para el desarrollo económico y social.

