
Las fuertes lluvias registradas en la zona alta del cantón Pimampiro, especialmente en la parroquia San Francisco de Sigsipamba, provocaron severos daños en la red vial, afectando la movilidad y generando riesgos para las comunidades rurales. Ante esta situación, la Prefectura Ciudadana de Imbabura activó de manera inmediata una intervención coordinada para garantizar la seguridad y el bienestar de la población.
Bajo la dirección del prefecto Richard Calderón, la institución provincial movilizó maquinaria pesada, incluyendo dos cargadoras y dos volquetas, así como personal técnico y operativo para atender los sectores más críticos: Ramos Danta, San Miguel, San Isidro, El Carmelo, Centro Parroquial, San Vicente, La Floresta y Bellavista. La prioridad es habilitar el tránsito, restablecer el acceso a servicios básicos y proteger la integridad de las familias afectadas.

Además, un equipo especializado en geología ejecuta sobrevuelos con drones de alta precisión para evaluar la estabilidad de los terrenos y detectar zonas vulnerables a deslizamientos e inundaciones. Esta tecnología permite anticipar futuros riesgos y planificar acciones preventivas con un enfoque técnico y sostenible.
La Prefectura de Imbabura reafirma su compromiso con la gestión integral de riesgos, priorizando la protección de la vida y la seguridad de las comunidades, especialmente en las zonas rurales que históricamente han enfrentado mayores desafíos de conectividad y atención oportuna.

El prefecto Calderón destacó que esta respuesta inmediata es una muestra del trabajo comprometido de la Prefectura con las poblaciones más vulnerables y reiteró la importancia de mantener un monitoreo constante para actuar de manera eficaz ante cualquier eventualidad futura.
La institución provincial continuará con las labores de rehabilitación vial y con el acompañamiento técnico en las áreas afectadas, trabajando de la mano con las comunidades y sus autoridades locales.
