
La historia de la comunidad Villadorita, ubicada en la zona de Intag, Santuario de Vida, es una historia de perseverancia, trabajo y esperanza. Después de más de tres décadas de lucha, las familias de este sector finalmente recibieron sus escrituras individuales, gracias al proceso de legalización de tierras impulsado por la administración municipal del Vivir Bien, liderada por el alcalde Jomar Cevallos Moreno.
A mediados del siglo XX, colonos atraídos por la fertilidad de las tierras de Intag se asentaron en la zona. Entre ellos, Isaías Pasquel, quien bautizó su propiedad como Villa Limón, que con el tiempo se transformó en Villadorita. Años después, la tierra fue dividida entre sus herederos y, posteriormente, vendida en pequeños lotes o “pisos”, generando una larga espera para cientos de familias que buscaban la propiedad legal de sus terrenos.
El 11 de noviembre de 2008, el Estado ecuatoriano reconoció a Villadorita como Comuna Jurídica, pero la formalización de los títulos de propiedad aún no se concretaba. Los pobladores, sin recursos pero con determinación, construyeron sus casas, trazaron calles, levantaron una iglesia y una cancha, soñando con el día en que esas tierras fueran oficialmente suyas.

Ese anhelo se materializó bajo la actual administración municipal, que impulsó un proceso integral de legalización que incluyó mediciones, verificaciones, notificaciones, digitalización de expedientes y reuniones comunitarias. Cada trámite fue acompañado de un enfoque humano, entendiendo que detrás de cada expediente existía una historia de vida.
Durante el acto de entrega de escrituras, el alcalde Jomar Cevallos Moreno expresó: “La voluntad política puede transformar la paciencia histórica en justicia territorial. Lo prometimos y hoy lo cumplimos. No fue un camino fácil, pero lo logramos”.
Con emoción, Emma Zumárraga, presidenta de Villadorita, manifestó: “Vivimos 30 años de incertidumbre que hoy llega a su fin. Ahora sí podemos decir que estas tierras son nuestras”.
