
En medio de los extensos sembríos de palma africana que caracterizan la zona fronteriza del cantón San Lorenzo, la comunidad de La Cadena, en la parroquia Mataje, celebra un hito histórico: por primera vez, sus 320 habitantes cuentan con un sistema comunitario de agua segura, una infraestructura que transforma su calidad de vida y fortalece la esperanza en un territorio marcado por la vulnerabilidad.
La obra fue posible gracias a una articulación interinstitucional entre la Fundación Tierra para Todos Suiza–Ecuador, el GAD Municipal de San Lorenzo y el GAD Parroquial de Mataje, quienes suscribieron un convenio tripartito que permitió una inversión conjunta de USD 21.500 para la captación, conducción, almacenamiento y distribución del agua.
La Cadena forma parte de una zona históricamente impactada por la violencia, la presencia de actores armados y las economías ilegales, fenómenos que han condicionado su desarrollo y limitado el acceso a derechos básicos. La débil presencia estatal y la escasa cooperación internacional han profundizado la fragilidad del territorio, afectando la tranquilidad de sus habitantes y debilitando el tejido social.

Ante esta realidad, la Fundación Tierra para Todos con 22 años de trabajo continuo en la frontera norte ha impulsado un modelo de acompañamiento comunitario orientado a construir fronteras vivas, basadas en oportunidades, derechos y cohesión social. Su apuesta por el agua segura como eje de desarrollo responde a la urgencia de garantizar bienestar, prevenir enfermedades y promover entornos protectores, especialmente para niñas, niños y mujeres.
La ejecución del sistema de agua contó además con un fuerte componente comunitario. Las familias aportaron mano de obra, tiempo y esfuerzo, fortaleciendo el sentido de corresponsabilidad sobre la obra. La participación constante del GAD Parroquial de Mataje y del equipo técnico de la fundación consolidó un proceso transparente y cercano, orientado a garantizar la sostenibilidad del servicio.
El acceso al agua segura permitirá reducir significativamente enfermedades gastrointestinales y dermatológicas, recurrentes en la zona por el consumo de agua no tratada. Para las familias de La Cadena, el agua que hoy llega a sus hogares representa salud, dignidad y futuro.
