
La violencia de género persiste como una problemática estructural en Imbabura. Según una encuesta provincial presentada por el programa Warmi de la Prefectura, con el apoyo de la Cooperación Alemana (GIZ), el 55,1 % de las mujeres en los seis municipios de la provincia ha sufrido algún tipo de violencia a lo largo de su vida.
El estudio, basado en entrevistas a 2 601 mujeres, expone que la violencia afecta con mayor severidad a mujeres afrodescendientes e indígenas, así como a aquellas que viven en zonas rurales, donde las condiciones sociales y culturales agravan su situación de vulnerabilidad.
Tipos de violencia y territorios más afectados
La encuesta identificó varios tipos de violencia que enfrentan las mujeres:
- Psicológica: 41,7 %
- Sexual: 32,6 %
- Física: 19,2 %
También se reportan agresiones en entornos laborales, educativos, familiares y comunitarios, especialmente contra mujeres de pueblos originarios, quienes denuncian discriminación sistemática y violencia simbólica.
Los municipios con mayor prevalencia de violencia son:
- Urcuquí: 61,2 %
- Antonio Ante: 60 %
- Otavalo: 56,2 %
En estos cantones rurales persisten estructuras familiares jerárquicas, mecanismos informales para resolver conflictos y una débil articulación con servicios de protección institucional, lo que impide detectar y detener los ciclos de violencia de forma oportuna.
Falta de acceso a derechos y ausencia del Estado
El informe también alerta sobre las barreras que enfrentan las mujeres para denunciar y recibir apoyo. El 83,6 % no cuenta con seguridad social y solo el 7,6 % tiene empleo formal, lo que refleja una alta vulnerabilidad socioeconómica. Además, muchas víctimas enfrentan obstáculos geográficos y lingüísticos que dificultan el acceso a la justicia.
“La institucionalidad está concentrada en las capitales, pero en los cantones rurales los servicios son casi inexistentes. El Estado ha delegado la justicia a las autoridades comunitarias sin asumir plenamente su responsabilidad”, denunció Paolina Vercoutère, viceprefecta de Imbabura, en declaraciones a la agencia EFE.
Iniciativas locales ante la violencia
Ante la falta de acción estatal, desde la Prefectura se impulsan iniciativas como los Centros Warmi, espacios de atención integral para mujeres víctimas de violencia. El primero se inauguró en Urcuquí, y se proyecta abrir otro en Antonio Ante en 2026, dos de los territorios con mayor incidencia de violencia en la provincia.
Vercoutère destacó que esta encuesta llena un vacío de información y permite visibilizar territorios históricamente ignorados en las estadísticas nacionales. El objetivo, aseguró, es construir políticas públicas con enfoque intercultural y territorial que respondan a las realidades concretas de las mujeres en Imbabura.

