
La Federación Ecuatoriana de Organizaciones LGBT+, junto a la Asociación Silueta X, Asociación Mi Familia, Bolivarianos Diversos y otras plataformas de derechos humanos, denunciaron públicamente el asesinato de Deyran, una adolescente trans de 15 años, cuyo cuerpo fue hallado con signos de extrema violencia en el sector de Alpachaca, en Ibarra.
El caso ha sido calificado como transfeminicidio por las organizaciones, quienes alertan sobre un patrón de violencia motivado por odio transfóbico. Según el boletín difundido por las entidades, Deyran fue reportada como desaparecida el lunes 2 de febrero y su cuerpo fue localizado el jueves 5, con señales de violación, tortura, desfiguración con sustancias químicas y heridas de arma blanca.
Los testigos señalan a tres individuos como responsables del crimen, uno de ellos identificado con el nombre de pila «Pablo». Sin embargo, las organizaciones acusan a las autoridades de actuar con pasividad e inacción, permitiendo que los agresores sigan en libertad pese a estar plenamente identificados.
Desde la sociedad civil, se ha denunciado también una presunta “omisión táctica” en el accionar de los operadores de justicia, similar a lo ocurrido en otros casos anteriores, donde se habría utilizado el calendario procesal como herramienta para dilatar las órdenes de captura.
Las organizaciones trans y de derechos humanos exigen al Estado que no se archive el caso como un «delito común«, y han planteado los siguientes puntos:
Respeto a la identidad de género de la víctima en todos los documentos y comunicaciones oficiales.
- Captura inmediata de los responsables plenamente identificados.
- Vigilancia del proceso judicial, evitando maniobras que favorezcan la impunidad.
- Protección a los testigos que han proporcionado información clave sobre los hechos.

