
El sector del transporte pesado en Ecuador expresó su malestar ante el incremento sostenido del precio del diésel y advirtió sobre una posible paralización de actividades si el Gobierno no adopta medidas urgentes para aliviar la situación económica del gremio.
El presidente de la Confederación Ecuatoriana de Transporte Pesado (Confetrape), Fernando Ortiz, señaló que los transportistas no pueden continuar absorbiendo los costos derivados del alza del combustible, cuyo precio pasó de 1,80 a 2,80 dólares por galón tras la eliminación del subsidio en septiembre de 2025, medida adoptada por el gobierno de Daniel Noboa. Actualmente, el diésel alcanza los 2,96 dólares, lo que ha reducido de forma significativa los márgenes de ganancia del sector.
“Los transportistas no estamos en capacidad de subsistir ante un incremento más”, afirmó Ortiz, quien adelantó que el gremio presentará formalmente sus demandas al Ejecutivo y esperará una respuesta en un plazo de quince días. Entre las propuestas planteadas consta la focalización de subsidios y la implementación de políticas que equilibren el sistema de bandas que regula el precio de los combustibles.
Por su parte, la ministra de Gobierno, Nataly Morillo, indicó que el Ejecutivo evalúa extender por uno o dos meses adicionales la compensación económica destinada al sector transporte. Asimismo, precisó que la fijación de tarifas es competencia de los Gobiernos Autónomos Descentralizados (GAD) y cuestionó la gestión de sus recursos, al considerar que deben priorizar la inversión en servicios básicos.
El incremento del diésel también se suma a otras problemáticas que afectan al sector, como la inseguridad en las carreteras. Según Confetrape, los transportistas enfrentan asaltos, extorsiones y secuestros, lo que agrava la situación operativa.
Los gremios advirtieron que, de no existir respuestas concretas, el país podría enfrentar una paralización del transporte pesado, lo que impactaría en la cadena productiva y el abastecimiento a nivel nacional.

