
En medio de las particularidades sociales y económicas que enfrentan las comunidades de la frontera norte del Ecuador, la educación se mantiene como una herramienta clave para brindar oportunidades a la niñez y adolescencia.
Con este objetivo, la Fundación Tierra para Todos, con el respaldo de la Fundación Tierra para Todos Suiza, realizó la entrega de kits escolares básicos a estudiantes de la Unidad Educativa Mi Patria, en la cabecera parroquial de Mataje, y de la Unidad Educativa Segundo Marco Cabezas Cuero, en la comunidad La Cadena.
Mataje, parroquia fronteriza del cantón San Lorenzo, se caracteriza por la diversidad y fortaleza de sus comunidades, pero también por las limitaciones económicas y el acceso restringido a servicios. En este contexto, contar con útiles escolares representa más que un apoyo material: es un incentivo para que niñas, niños y adolescentes continúen aprendiendo, participando activamente y proyectando su futuro.
La entrega se coordinó con el Gobierno Autónomo Descentralizado Parroquial de Mataje y las autoridades de las dos instituciones educativas, lo que permitió llegar directamente a los estudiantes y fortalecer el trabajo comunitario en favor de la educación. Durante la jornada, los estudiantes y docentes compartieron momentos de alegría y cercanía, destacando el valor del acompañamiento y la solidaridad.
Cada cuaderno, lápiz y material entregado simbolizó una oportunidad para continuar con la formación académica y un mensaje de apoyo a quienes diariamente enfrentan desafíos para sostener la educación en territorios fronterizos.
Pablo Iturralde, director ejecutivo de la Fundación Tierra para Todos, resaltó que la educación es un pilar fundamental para el desarrollo de estas poblaciones, contribuyendo a que niños y adolescentes accedan a mayores oportunidades de vida y superen las barreras económicas y geográficas.
Con esta iniciativa, la Fundación refuerza su compromiso de promover la equidad educativa y el fortalecimiento comunitario, asegurando que los estudiantes de zonas alejadas tengan las herramientas necesarias para aprender y desarrollarse plenamente, consolidando así la educación como un motor de progreso en la frontera norte del país.

