
Con un acto emotivo y lleno de alegría, niñas, niños, educadores y personal de la casa familiar de la Fundación Cristo de la Calle, en Ibarra, despidieron a J., un niño de 4 años que culminó exitosamente su proceso de adopción internacional y ahora formará parte de una familia en Italia.
El menor permaneció durante dos años bajo el cuidado y protección de esta entidad cooperante del Ministerio de Desarrollo Humano (MDH), hasta que se concretó su adopción por parte de Ofelia y Antonio, una pareja de ciudadanos italianos que decidió abrir su hogar para brindarle una familia permanente.
La despedida estuvo marcada por momentos de emoción, abrazos y mensajes de cariño. Educadores y compañeros que compartieron con el niño celebraron el inicio de una nueva etapa en su vida, destacando que ahora crecerá en un entorno familiar seguro, afectivo y estable.
El coordinador Zonal 1 del MDH, Jairo Argoti, señaló que el objetivo institucional es garantizar a cada niño, niña o adolescente el derecho a vivir en una familia idónea, permanente y definitiva, cuando se encuentra en condiciones sociales y legales para ser adoptado.
Asimismo, resaltó el trabajo articulado entre instituciones públicas y organismos especializados en adopciones internacionales, que permite asegurar procesos transparentes y centrados en el bienestar de los menores. “Cada adopción representa una oportunidad para construir un futuro lleno de esperanza”, afirmó.
Los padres adoptivos llegaron al Ecuador semanas atrás para cumplir con el proceso de vinculación afectiva, etapa clave para fortalecer el vínculo familiar.
Ofelia, la madre adoptiva, expresó su emoción y gratitud por el proceso: “Estamos muy felices, es un sueño que hoy se hace realidad”, manifestó.
La familia permanecerá en el país hasta completar los trámites legales correspondientes, tras lo cual viajarán a Italia para iniciar esta nueva etapa juntos.

