
La provincia de Imbabura fue una de las jurisdicciones donde la Policía Nacional del Ecuador ejecutó el operativo «Gran Fénix 45», una intervención coordinada con INTERPOL y la organización internacional OUR RESCUE, que permitió la detención de 10 personas presuntamente vinculadas a la comercialización de material de abuso sexual infantil con utilización de niñas, niños y adolescentes.
El operativo se desarrolló el 22 de julio de 2026 de manera simultánea en las provincias de Imbabura, Orellana, Manabí y Azuay, además de los distritos metropolitanos de Quito y Guayaquil, como parte de una investigación internacional liderada por la Dirección General de Investigación, a través de la Unidad de Ciberdelitos.
Investigación internacional
Según informó la Policía Nacional, las investigaciones se realizaron en coordinación con autoridades de varios países de América Central, América del Sur y España. Durante las diligencias se identificó un grupo de mensajería instantánea en el que, presuntamente, se compartía Material de Abuso Sexual Infantil (MASI).
De acuerdo con la investigación, en este grupo participarían personas de Argentina, Belice, Bolivia, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, España, Guatemala, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana y Uruguay, quienes presuntamente utilizaban la plataforma para distribuir contenido ilícito relacionado con niñas, niños y adolescentes.
Allanamientos e indicios
Como parte del operativo en Ecuador se ejecutaron 10 allanamientos, que culminaron con la captura de los diez sospechosos.
Durante las intervenciones, los equipos investigativos incautaron los siguientes indicios:
- 14 teléfonos celulares.
- 1 CPU.
- 5 computadoras portátiles.
- 3 dispositivos de almacenamiento.
- Material digital relacionado con la investigación.
Los detenidos y las evidencias fueron puestos a órdenes de la autoridad competente para el desarrollo de las diligencias judiciales correspondientes.
Policía mantiene cooperación internacional
La Policía Nacional informó que este operativo forma parte de las acciones coordinadas con organismos internacionales y cuerpos policiales de varios países para combatir los delitos que afectan la seguridad, la dignidad y la integridad de niñas, niños y adolescentes.
Las autoridades señalaron que las investigaciones continúan con el objetivo de identificar a otros posibles involucrados y fortalecer la cooperación internacional para enfrentar este tipo de delitos informáticos y evitar que permanezcan en la impunidad.

