

El Hospital General Ibarra del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) fortaleció su área de rehabilitación con la incorporación de equipos de última generación, tras una inversión superior a los USD 46.000, con el objetivo de optimizar la atención integral y reducir los tiempos de recuperación de los pacientes.
La nueva dotación tecnológica incluye dos equipos de electroterapia, dos ultrasonidos, un sistema de magnetoterapia y un láser de alta potencia, cuya inversión supera los USD 32.000. A ello se suma la adquisición de masajeadores terapéuticos, moderno equipamiento para gimnasio de rehabilitación y una mesa de Kanavel, especializada en la recuperación funcional de manos y dedos, con una inversión adicional superior a los USD 14.000.
Según el IESS, estos equipos permitirán ampliar la cobertura tecnológica para el tratamiento de patologías musculares, articulares y neurológicas, integrando terapias físicas avanzadas con programas de ejercicio activo que favorecen una recuperación más eficiente.
Actualmente, el área de rehabilitación del Hospital General Ibarra ofrece servicios de Terapia Física, Terapia Traumatológica, Terapia Neurológica, Terapia Neurológica Infantil, Hidroterapia, Estimulación Temprana, Terapia Ocupacional y Terapia de Lenguaje. Solo durante julio de 2026, esta unidad registró más de 46.000 procesos terapéuticos, reflejando la alta demanda de estos servicios por parte de los afiliados.
La coordinadora del área de rehabilitación, Ana Argüello, destacó que la incorporación del láser de alta potencia y el sistema de magnetoterapia representa un avance significativo en el tratamiento de lesiones complejas, ya que permite disminuir el dolor y acelerar la recuperación de los pacientes.
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«Nuestro compromiso es potenciar la autonomía de cada paciente con los mejores recursos disponibles gracias a una tecnología de precisión que aporta valor», afirmó la especialista.
Los beneficios de esta inversión ya comienzan a evidenciarse entre los usuarios. Cristina Méndez, paciente del Hospital General Ibarra, aseguró que experimentó una notable mejoría gracias a los nuevos equipos.
«Llegué con un dolor lumbar severo que me impedía trabajar. Con los nuevos equipos, especialmente el de magnetoterapia, la mejora ha sido enorme. La atención de los fisioterapeutas es excelente y contar con estas máquinas tan modernas en el hospital nos da mucha confianza a los afiliados», manifestó.

